Nuestro objetivo es el Superhombre:
El Ser que llegó a tener contacto con su Íntimo; el
Ser que se convirtió en su propia Religión cuando vio
el fracaso de las religiones.
Así como el universo visible es el reflejo
del Invisible, el Superhombre es el reflejo visible de una Divinidad
Invisible. Su mente es una con la mente Cósmica
que guía y dirige todas las cosas.
El emplea la Conciencia Cósmica
que mora dentro de sí para el bien Universal, sin pensar en
sí mismo, y de esta manera se convierte en Superhombre.
En la conciencia Cósmica, en el Reino
Interno del Hombre se halla toda la Ley de la
Verdad. El iniciado es aquel que sabe leer esa Ley y
obedecerla.
El cuerpo físico es una Historia
Universal completa y perfecta, que representa el desarrollo
y evolución gradual del hombre. Este debe aprender a leer en
la historia escrita en su cuerpo y así se conocerá a
sí mismo. El objeto es aprender a leer en el libro (cuerpo)
del Apocalipsis, que está sellado.
El conocimiento de sí mismo conduce forzosamente
al hombre al Amor y el Amor, al “Reino Interior’.
Nuestro cuerpo es un centro de estudio que contiene
enseñanzas primarias, secundarias, superiores y especializadas.
Es necesario asistir a clases con la aspiración y el pensamiento
atento para aprender la sabiduría enseñada por los Maestros
internos.
Aquellos que se dedican a trabajar por la Obra
Evolutiva recibirán las lecciones
internas y externas. Ellos se ponen a tono y en contacto
con los señores de los 4 elementos.
El amor aumenta nuestra sensibilidad para la comprensión
de la Verdad y la Verdad nos hará libres.
El hombre de buenos sentimientos aspira de la atmósfera
los átomos ángeles afines a su sentir, Estas inteligencias
superiores acuden atraídas por el pensamiento de Amor
en el Corazón .
Los Maestros de Sabiduría en el mundo
interno manejan y ocupan los 7
Centros Internos del
Hombre. Cada Maestro enseña una rama de la
Sabiduría que está escrita en la conciencia de los átomos
que nos acompañan desde la formación del mundo
El hombre actual es el resultado de sus pensamientos.
Para ingresar al Colegio Interno tiene que
volverse niño (Neófito) y presentar
totalmente limpias las páginas finales de su mente. Entonces
los maestros de Sabiduría escribirán la historia de
las vidas pasadas y así el discípulo leerá las
vidas futuras.
Nadie puede salvarse a sí
mismo si no trabaja por la salvación de los demás.
Para salvar a los demás hay que salvar primero a sus propios
Centros internos de los átomos egoístas,
aspirados durante el pensamiento y el sentir egoístas.
Se nos fue dado una palabra misteriosa que contiene
siete vocales que corresponden a los Siete
centros del cuerpo.
Algún día estas vocales, con sus debidos sonidos, serán
reveladas a los discípulos dentro del Templo Interno.
No es por egoísmo que se oculta la Palabra
sino porque hasta el momento, la Palabra Perdida
se asemeja a un reloj desarmado, que no se le puede dar a un niño
para armarse.
Toda Sabiduría brota desde el interior y se
cristaliza en nuestras palabras, obras y movimientos.
¿Por qué al oír un poema o una
pieza de música sentirnos el deseo de componer o ejecutar algo
parecido?
Es porque las obras maestras nos comunican las vibraciones de los
átomos mentales de sus creadores. Así también
la estadía o el paso de un superhombre por un lugar, impregna
con sus propias vibraciones las mentes de sus habitantes.
Los átomos
del hombre son sus archivos y sus vibraciones son su lenguaje.
Si el hombre supiera consultar a sus Maestros
internos, no erraría en su elección, ni
en su vocación.
El aliento de vida es el mejor conductor
hacia la Divinidad interna. Al aspirar átomos
superiores Ella nos comunica su Voluntad,
“la voluntad suprema será hecha tanto en el cielo como
en la tierra”. Esto significa que podemos volver a estudiar
en nuestros centros internos y sentir la voluntad de El Padre,
La aspiración concede belleza, salud,
iluminación y una comprensión de las leyes
universales. También otorga conocimiento del propio futuro
en la realización de la obra,
El esclavo de sus pasiones es esclavo de sus semejantes.
Solo libre de sus debilidades puede adquirir la Energía
Cósmica. Esta Energía en el aire aspirado,
es una oración al Yo Soy para que nos revele
nuestra vocación y nos envíe al maestro especial del
centro respectivo.
Por la aspiración
rasgamos el velo para revisar nuestras errores pasados y continuar
la obra que fue interrumpida.
Debemos atender a la voz interna y practicar conscientemente
su aspiración para aspirar los átomos conscientes del
Reino del Intimo.
27.— Ejercicio del Gran aliento de vida:
a) Sentado o de pie con el busto y la cabeza erguidos;.
b) Aspirar lentamente por la nariz el aire o aliento
de vida y por medio de él, los átomos afines al mundo
interno del Intimo.
e) Retener el gran aliento de la vida en los pulmones
lo más que se pueda <sin abuso).
d) Expeler lentamente y sentir que la Energía
baña todo el cuerpo, por medio de los átomos que trabajan
en el sistema nervioso.
La repetición
del acto forma el carácter y el carácter es el hombre.
Cada órgano de nuestro cuerpo semeja un estado,
dentro de una república, que tiene sus leyes distintas y diversas;
cada órgano tiene su conciencia propia pero obedece a la Súper
conciencia del mundo interno.
Con el pensamiento y la aspiración controlada
del Gran Aliento de Vida podemos analizar y sanar
nuestros cuerpos en caso de enfermedad.
Cuando aspiramos el gran Aliento se rasga el velo y nos hallamos ante
el Yo Soy o la Suprema Presencia.
El gran Aliento de vida barre con el limite que nos separa de nuestro
mundo Interno.
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